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La repostería - Apoyar a los niños para el éxito en el centro de juego dramático

(The Bakery - supporting Children to Succeed in the Dramatic Play Center)

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La maestra preescolar Maureen Ostroff, describe su uso intencional del centro de juego dramático en su salón de clase. Empieza por aprender qué saben los niños sobre un tema y comparte cómo les ayuda a aumentar sus conocimientos. Se demuestran las estrategias utilizadas para apoyar las destrezas sociales y de autorregulación de los niños. Las maestras se aseguran del éxito de los niños y les proporcionan apoyo y el tiempo suficiente para que practiquen y dominen las destrezas.
  • La repostería - Apoyar a los niños para el éxito en el Centro de juego dramático

    Este video tiene subtítulos. Los puede acceder al hacer clic en el icono al pie del video.

    Dr. Jerry Trawick-Smith, Eastern Connecticut State University: El juego hace tanto por los niños. Cuando los niños juegan, aprenden habilidades sociales, aprenden lenguaje, ejercitan sus músculos grandes, crean e imaginan. Adquieren capacidades para, más o menos, regular sus emociones.

    Dr. Trawick-Smith: Cuando los niños juegan a fantasía suelen representar cosas que ya conocen, por lo que algo que es muy beneficioso para los niños es el proporcionarles experiencias previas para que realmente tengan un conocimiento base en el que puedan apoyar su juegos de fantasía.

    Maureen Ostroff, maestra pre-escolar: Leímos un libro de no ficción sobre hornear. Les preguntamos qué sabían sobre hornear y no paraban de decirme, “Usted cocina, usted cocina, usted cocina”.

    Maestra: ¿Qué estás preparando, Mia?
    Niña: Sopa.
    Maestra: ¿Sopa? ¿En la repostería?
    Niña: No.
    Maestra: ¿No? Pensaba que estabas haciendo galletas.

    Maureen Ostroff: Hablamos sobre cómo, en ocasiones, se cocina en la estufa, pero hornear se hace dentro del horno. Esa es la diferencia entre los dos. Así que, al final de la semana, se daban cuenta de que el panadero hornea cosas como panes y galletas, mientras que el cocinero puede preparar sopa. En esta ocasión nuestro juego dramático ocurría en una repostería y necesitaban mucha orientación y prestar mucha atención, y lo intentamos con tan solo fotografías colgadas en la pared que les ayudasen a comprender los conceptos de cocinar, trabajar juntos, y de quién era cada trabajo. Era realmente necesario que el maestro estuviese allí esa semana para ayudarles con su autorregulación, porque les estaba costando turnarse, ver la perspectiva de otra persona sobre algo.

    Maestra: Recuerda que ella compartió contigo y ahora tú compartes con Mia. Muy bien, Mia, mételas en el horno. Entonces ella va compartir contigo.
    Niña: Tiffany vete allí.
    Maestra: Bueno, di, ‘Tiffany con permiso, por favor’.
    Niña: Tiffany, con permiso por favor.
    Maestra: Tengo que meter mis galletas en el horno.
    Niña: Tengo que meter mis galletas en el horno.
    Maestra: Ves, se movió por ti, pasa.

    Dr. Trawick-Smith: Un papel importante que pueden desempeñar los maestros cuando interactúan con los niños durante el juego es ayudarlos a que interactúen entre ellos. Ayudarlos a que conversen, compartan sus ideas, colaboren en varios aspectos del juego. Algunos niños necesitan apoyo en esa área.

    Maureen Ostroff: Pero ellos están usando esto, cuando terminen con este molde de galletas, entonces se lo darán o usaremos un temporizador. Veamos, digamos que tres minutos.

    Maestra: Muy bien, voy a poner el temporizador, ¿cuántos minutos pone?
    Niño: Cinco.
    Maestra: Dice tres, esta bien.
    Niño: Tres.

    Maureen Ostroff: Después del primer día con de la maestra ahí, teníamos la esperanza de que pudiese salir un poquito y pasar al resto del salón de clase, pero no pudieron.

    Maestra: ¿Por qué no le preguntas? Di, ‘Tiffany, por favor, ¿puedo usar las cucharas de medir’?
    Mia: Por favor, ¿puedo usar las cucharas de medir?
    (Tiffany menea la cabeza “no”.)
    Maestra: ¿No? ¿Por qué no, Tiffany?
    Tiffany: Porque las tengo yo.
    Maestra: ¿Las está utilizando? Bueno, por qué no dices: ‘¿Puedo usarlas cuando hayas terminado’?

    Maureen Ostroff: Sé que es un área en la todos querían estar, y quería que fuese exitoso para ellos porque es mucho lo que pueden aprender. Realmente se necesitó una semana entera con la maestra allí para facilitar ese tipo de juego.

    Maestra: Bueno, el lo puede poner en el estante de abajo. Mira, hay dos baldas. ¿Lo ves? pon tus galletas en el estante de abajo Max. ¡Oh! Sí tenías el agarrador puesto. Muy bien, pon el temporizador.

    Maureen Ostroff: La semana que viene lo sacaremos de nuevo. Esperamos que no necesite tanta orientación por parte de la maestra.

    Niño: Todos, tienen que comprar galletas... ¡Miren, galletas! Vengan a comprar galletas.
    Maestra: Oh, ya vamos.
    Niño: Srta. Maureen hay galletas.
    Maestra: ¿Están listas?
    Niño: Sí, se van acabar. Todos, vengan a coger galletas. Todos tienen que jugar.

    Maureen Ostroff: Estaban utilizando mucho juego simbólico y juego imaginario; estaban pidiendo dinero.

    Niño 1: Necesito tres dólares. Tres dólares.
    Maestra: ¿Tres dólares?
    Niño 1: No, dólares.
    Niño 2: Aquí tienes tres dólares.
    Niño 1: Ok, gracias.

    Maureen Ostroff: Y jugando meterse las manos en sus bolsillos y sacar el dinero. Aunque todo lo demás era muy realista, esas eran unas de las partes que eran muy simbólicas y podían usar su imaginación, lo que es muy importante para que utilicen sus mentes a un nivel de pensamiento más elevado.

    © 2015 Connecticut Office of Early Childhood. Producido por Center for Early Childhood Education en la Eastern Connecticut State University.
    Traducción por Lastinger Center for Learning, University of Florida College of Education en 2020.
    Se puede reproducir para fines educativos.